domingo, 27 de octubre de 2013

Don't speak

"Ella no paraba de intentar enamorarle. Lo intentaba todos los días y todas las noches pero él seguía igual de frío y su mirada decía exactamente lo mismo que antes: no la quería. Cada vez que fracasaba se decía que no lo volvería a intentar más pero caía siempre. No encontraba la manera de dejar todo este asunto pasar, era tan cabezota que quería volver a enamorarlo. Él era tan cabezota que no se dejaba enamorar. La lucha cada vez iba a peor porque habían disminuido las sonrisas que ella le regalaba al mundo y habían aumentado las lágrimas. Había pensado hasta meterlas en un frasco para coleccionar esos diamantes que derramaba por alguien que ya no le quería.
Él la miraba extrañado, dudoso, pensativo también y ante eso ella no sabía que hacer ni como reaccionar. Quería abalanzarse sobre él para comérselo a besos o para pegarle tal paliza que no se acordaría de su nombre. La primera para ver si así conseguía volver a atraerle y la segunda para al menos tener de escusa que no la va a querer porque no se acuerda de ella. Aún así, tanteando ambas posibilidades ella se ve incapaz de hacer algo más que esperar y hablarle como una tonta para no recibir respuesta.
Por lo tanto, otra noche más le espera encerrada en su cuarto, entre las sábanas, llorando por algo que se ha ido y escuchando cosas en su cabeza que la hacen volverse cada día más loca. Porque acabará así, loca por amor."
La fotógrafa vuelve a escribir al paso, lo que se le ocurre.

miércoles, 23 de octubre de 2013

La soledad es el siguiente paso

"Le miró a los ojos mientras él estaba concentrado en no se qué trabajo. No se dio cuenta de que ella le estaba mirando fijamente. En ese momento ella comprendió todo lo que había en aquella mirada que no iba a ella, comprendió que todo lo que creía era mentira y que sus palabras no decían lo mismo que su mirada.
En el segundo que duró aquello, vio que no la quería. No estaba segura si algún día la quiso o simplemente fingió. Tampoco sabe porqué lo hizo pero esa sensación era la primera vez que le invadía el cuerpo y la mente. Esa noche no iba a ser la misma y dudó si alguna podría ser como las de antes. Eran simples pero preciosas, a ella le gustaba. Ya no se siente tan cómoda como cuando antes le daba la mano o le miraba a los ojos y le decía "te quiero". No sabe si guardar la esperanza en que lleguen de nuevo esos días donde sonreían los dos al verse, no sabe si dejar escapar esa esperanza como el pájaro que los une. Porque eso es lo único que ahora mismo los une, ni una simple mirada, ni un simple roce que estremezca, ni las palabras que comparten cuando se saludan. 
 Y así terminará esta historia entre dos personas que fingiendo o no, fueron en su momento buenos amantes y mejores amigos."
Una fotógrafa desastre pensativa 
Fotografía de Anulowlin

sábado, 19 de octubre de 2013

Tus caricias ya no me corresponden.

martes, 15 de octubre de 2013

Imposible

Hoy me siento torpe y patética. Siento como si sobrara en todos lados y lo que hago está mal. 
Son de esos días en los que mejor es quedarse a dormir y no levantarse hasta que saliera el  sol del día siguiente. Además me siento mal conmigo misma por no se qué. Es que hasta es patético como se siento. Lo bueno es que queda poco para que termine el día y podré dormir con mis peluches. 
Con los días así me doy cuenta que aún sigo siendo una niña pequeña que necesita gente mayor que la cuide.

martes, 8 de octubre de 2013

39 meses

Ella se encontraba acurrucada en él como si tuviera miedo. Le pasó el brazo por la barriga y posó su cabeza en su pecho. Le escuchaba el corazón latir y sentía que era la mejor melodía que había escuchado hasta ese momento. No quería moverse pues sentía que si se separaba lo más mínimo no volvería a él jamás. Él es para ella como el peluche que todo niño pequeño tiene para cuando se va a dormir o tiene miedo. Ese peluche que le enseña a todos pero que no permite que nadie lo toque. 
Para ella, él es más que una persona que se duerme con ella, para ella es el guardián de sus sentimientos y la protege de todo mal. Para ella, él es único y no puede describir cómo se siente cuando está con él. Es feliz y lo sabe aunque no llega a medir cuanto. Le quiere y le seguirá queriendo.
Escritos de una fotógrafa enamorada.

martes, 1 de octubre de 2013

Otro más para la colección

Aún no encuentro una razón convincente para tener un puto nudo en la garganta. No puedo respirar sin que se me corte la respiración. No puedo escribir bien en este post porque mis dedos están temblando como todo mi maldito cuerpo. No puedo mantener mis ojos sin esas lágrimas que impiden ver la pantalla.
Necesito poner la música alta para no escuchar los gritos que salen del interior de mi cuerpo porque me volvería loca y me volveré loca como escuche uno más.
Adiós a todo eso.