jueves, 8 de agosto de 2013

Porque toda persona tiene su propia banda sonora

Es muy probable que no recuerde ese día dentro de 10 años pero se quedará con lo bueno de haber vivido otra experiencia distinta, de las que no se viven todos los días, de las que marcan la diferencia. No tenía esperanza en nada pero la noche llegó y con ella la luna. No sabe por qué cogió sus cascos azules y se fue para la calle un rato antes de haber quedado. No sabe por qué sintió la necesidad de poner a ese grupo pero se dio cuenta que jamás se sentiría sola si la acompañaban sus canciones. Fall Out Boy. Ese grupo que le trae recuerdo de hace más de tres años, ese grupo que vivió con ella una excursión a los Pirineos y un día en bicicleta, ese grupo que apareció en su vida en el momento justo para empezar a vivirla. 
Aún no puede creerse lo que ha vivido porque se siente distinta a cómo se fue. 
Emprendió camino con Save Rock and Roll y se sintió como si la vida se acabara después de esa canción. Por un momento se fijó en las calles que recorría pero no veía nada, pasaban las personas pero no llegaban a existir del todo. No sabía si era porque no sentía absolutamente nada de lo alta que estaba la música o porque su cabeza estaba ocupada atendiendo cada palabra de aquella canción que no lograba entender. Los problemas seguían existiendo pero por un momento quiso olvidarse de ellos, de todas las tristezas que aquel día le otorgó y pasó a sentir un escalofrío por todo el cuerpo. 
Por cada cambio de ritmo en la canción se le ponían los bellos de punta, cerraba los ojos y disfrutaba de lo que los cascos les regalaba a sus oídos. Le daba igual si le miraban con mala cara o como si estuviera loca, ella tenía una buenísima compañía. No quería llegar a su casa con tal de seguir sintiendo aquello que directamente no le hacía sentir nada. Al fin y al cabo, aquella noche se acostaría sabiendo que por primera vez hasta los pelos de las piernas habían disfrutado tanto como sus oídos.
Porque no quería escuchar nada más, no quería a nadie más que aquellas cuatro personas metidas en un MP4. Aquellas canciones jamás serán escuchadas de la misma manera porque, sin darse cuenta, había cambiado su manera de ver las noches.

No hay comentarios:

Publicar un comentario