sábado, 24 de agosto de 2013

Ella tiene que resistirse a cometer los errores del pasado. No puede permitirse pensar como antes, no quiere pensar como antes y lo intenta. No quiere ser la niña que perdía todo pero le cuesta cambiar. Sabe que no es fácil y ya se lo habían dicho pero no entiende hasta que punto puede complicarse la cosa.
A lo mejor no era tan buena idea pasar más de 7 días separados.

martes, 20 de agosto de 2013

¿Es bueno tener miedo? 

viernes, 9 de agosto de 2013

Adiós

Y en una noche cualquiera es cuando ella se dio cuenta que había perdido todo cuanto tenía y sabía que jamás iba a volver a vivir algo como aquello. No le quedó más remedio que despedirse de algo que amaba. Que sigue amando y que amará hasta que su corazón deje de sentir.
Adiós.

jueves, 8 de agosto de 2013

Porque toda persona tiene su propia banda sonora

Es muy probable que no recuerde ese día dentro de 10 años pero se quedará con lo bueno de haber vivido otra experiencia distinta, de las que no se viven todos los días, de las que marcan la diferencia. No tenía esperanza en nada pero la noche llegó y con ella la luna. No sabe por qué cogió sus cascos azules y se fue para la calle un rato antes de haber quedado. No sabe por qué sintió la necesidad de poner a ese grupo pero se dio cuenta que jamás se sentiría sola si la acompañaban sus canciones. Fall Out Boy. Ese grupo que le trae recuerdo de hace más de tres años, ese grupo que vivió con ella una excursión a los Pirineos y un día en bicicleta, ese grupo que apareció en su vida en el momento justo para empezar a vivirla. 
Aún no puede creerse lo que ha vivido porque se siente distinta a cómo se fue. 
Emprendió camino con Save Rock and Roll y se sintió como si la vida se acabara después de esa canción. Por un momento se fijó en las calles que recorría pero no veía nada, pasaban las personas pero no llegaban a existir del todo. No sabía si era porque no sentía absolutamente nada de lo alta que estaba la música o porque su cabeza estaba ocupada atendiendo cada palabra de aquella canción que no lograba entender. Los problemas seguían existiendo pero por un momento quiso olvidarse de ellos, de todas las tristezas que aquel día le otorgó y pasó a sentir un escalofrío por todo el cuerpo. 
Por cada cambio de ritmo en la canción se le ponían los bellos de punta, cerraba los ojos y disfrutaba de lo que los cascos les regalaba a sus oídos. Le daba igual si le miraban con mala cara o como si estuviera loca, ella tenía una buenísima compañía. No quería llegar a su casa con tal de seguir sintiendo aquello que directamente no le hacía sentir nada. Al fin y al cabo, aquella noche se acostaría sabiendo que por primera vez hasta los pelos de las piernas habían disfrutado tanto como sus oídos.
Porque no quería escuchar nada más, no quería a nadie más que aquellas cuatro personas metidas en un MP4. Aquellas canciones jamás serán escuchadas de la misma manera porque, sin darse cuenta, había cambiado su manera de ver las noches.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Todavía no sé si podré cerrar los ojos esta noche,
el frío me aqueja, la soledad me acompaña
y tu recuerdo no me deja.
Siento el vacío por dentro, estoy roto, mi corazón
se está muriendo poco a poco y sigue latiendo
por una antigua ilusión que de pronto se opacó.
Adiós viejos sueños, es tan duro  dejarlos ir pero
un día volverán a mí.
No es fácil abandonar esa sensación que solo tú
producías en mi interior, tu silueta, tu calor,
tu todo se está extinguiendo.
Me enamoré de ti pero esta será la última vez
que te pida que no me vayas a olvidar.
Seré fuerte, no quiero verte llorar.
Solo esta noche déjame entrar a conquistarte
de los pies a la cabeza y rozar tus labios una vez más…
Me detendré a tiempo y me quedaré a tu lado
hasta el amanecer, hoy me iré de tus brazos
y pronto regresaré.
¿Ya puedo cerrar los ojos para intentar decir adiós?
Encontrado en la página http://ruddyartbermudez.tumblr.com/

Nosotros escogemos a quién dejamos entrar en nuestro mundo.

Si me lees quiero decirte que te echo de menos, quizás más de lo que desearía en estos momentos, quizás más que cualquier beso tuyo. Sólo echo de menos tu compañía cuando hablábamos hasta las tantas, cuando jugábamos al "capaz o incapaz", cuando íbamos al Delicias a comer, cuando nos sentábamos como los abuelitos en los bancos a comer pipas, echo de menos que me critiques por todos los estados de Tuenti que pongo, echo de menos tu manía de meterte con mis grupos de música y los textos que escribo, por ejemplo este. 
Quizás quiera volver a lo que teníamos antes por todo lo que había olvidado y me han venido poco a poco a la mente como son la frase que puse en el MSN que decía "Quiero ser lo peor de tu vida ¡Já!" y que tuve que estar mucho tiempo intentando explicártela para que no lograras entenderla al final, o las pizzas que nos comíamos donde siempre, las veces que me conectaba a cualquier sitio para recibir tu "holaa", o las veces que me mandabas "bsos" antes de acostarte que hacían de mí una mejor persona, o de tu fotografía en frente del espejo con mi camiseta favorita, o las conversaciones criticando a los profesores, por las discusiones que teníamos cuando había partido del Málaga CF o los mensajes de texto cuando España ganaba algún partido en el mundial, o la vergüenza que pasaba cada vez que me acercaba a ti para cualquier cosa, o ese olor que me llegaba a mí cuando me explicaste matemáticas en la biblioteca. Creo que ese día fue de los mejores días que he tenido porque estabas allí, explicándome como hacer unos ejercicios para un examen, que luego aprobaría con un 10.
Porque sé que son momentos que jamás voy a poder volver a vivir pero que un día me hicieron la persona más feliz del mundo, porque hay momentos que no cambiaría y estos son de esos momentos. Gracias por estar ahí siempre que lo he necesitado o incluso solo por diversión. 
Nosotros escogemos a quién dejamos entrar en nuestro mundo. 

martes, 6 de agosto de 2013

Te admiraré todos los días de mi vida.

Un cuento de princesas y princesos

Hemos vuelto al principio del cuento aunque ahora el destino puede variar ligeramente, tanto que la princesa acabe en terapia por alcohólica y con un ligero toque de locura.
Quizás ahora sea el mejor tiempo para aprovechar y dedicarme a lo que más me gusta hacer. Y quizás para descubrir quien soy yo realmente.

sábado, 3 de agosto de 2013

Aún queda ese resquicio de esperanza

¿Alguna vez habéis sentido la necesidad de encontrar algo porque te trae buenos recuerdos? Yo sí, desde hacía una semana tenía que leer la carta. Cuando fui a buscarla a mi caja de los recuerdos no estaba, no había rastro de ella y pensé que podría estar en otro sitio pero no estaba en ningún cajón, carpeta o sobre. Se había ido la carta y cada vez más aumentaban mis ganas de leerla hasta tal punto de revolver el desastre de armario que tengo pero nada, sin aparecer. Cuando estaba casi perdido miré en la estantería entre mis libros favoritos y ahí estaban, no sólo una sino dos cartas de él que pensaba que no volvería a leer. Sin saber exactamente por qué fui feliz, tan feliz como el día que me las dio, tan feliz que no me acordaba de ninguna de las maneras cómo era estar triste, tan feliz que era yo de nuevo, tan feliz que las lágrimas saltaron para recordarme que esa habitación estaba impregnada de él a pesar de las pocas veces que había estado allí.
Quizás no sea la niña más feliz del mundo pero teniendo esas dos cartas conmigo puedo decir que una parte de mí ha recuperado ese algo que le faltaba.

viernes, 2 de agosto de 2013

“Al fin y al cabo, mañana será otro día”

Ella mantiene la esperanza de que en algún momento el móvil sonará y será él pero a la vez sabe que se aleja cada vez más de aquella vida. Se ha dado cuenta de cuanto ha perdido y lo poco que va a recuperar después de eso, sabe que jamás va a encontrar algo así, ni lo más mínimo. Por las situaciones, por la persona, por los momentos, sabe que nadie va a poder darle nada con tanta intensidad y tanto sentimiento. Ella se ha dado cuenta de la gran equivocación y parte de ella ya ha admitido que no va a volver. La otra parte es esa esperanza de la que ya he hablado.
Porque los días no mejoran, las situaciones siguen igual de congeladas como las conversaciones que no tienen. Porque ayer ella recibió unas palabras que no eran para ella y se sintió como si ese golpe se lo dieran a ella porque sabe que en el fondo se las merece. Había vivido momentos así antes pero ahora se siente desarmada, como si le hubieran quitado una vida que no le pertenecía y se la han regalado a otra persona. Se siente tan vacía que por mucho que pase nunca podrá llenarla de nuevo. Porque se ha ido, sólo hay un amor en esta vida y el de ella se aleja por la playa.
Lo que ella no entiende es por qué todo tiene que recordarle a él, ya sea una canción que jamás escuchó con él, un sitio que pocas veces a frecuentado, un olor que él no conocía, un amigo del que no sabe nada, un blog que esconde unas simples imágenes. Tampoco entiende porqué siempre le repiten las mismas palabras, esas que le hacen más daño que cualquier otra cosa, esas que supuestamente se dicen para ayudar pero sabiendo que la culpa es de ella de poca ayuda son. Las oportunidades llegan a un límite y las de ella ya han cruzado la meta del final.
Sólo le quedan un par de canciones sin recuerdos, varias gotas de alcohol del malo y unas amigas que llevaban 18 años escondidas debajo de las piedras.

jueves, 1 de agosto de 2013

Vive los días como un niño pequeño los vive

Me hacías reír como una niña pequeña pero ya esa niña pequeña se ha hecho mayor. Por desgracia ya es grande y comete errores de mayores. Ambos añoramos a esa niña, esa infancia que ambos vivíamos.
Te echo de menos, como una niña pequeña.