jueves, 11 de abril de 2013

Es él

Sonaba una canción. No era la perfecta pero para el pequeño repertorio que tengo, era la mejor. Sonaba The Only Exception de Paramore. Retumbaba en mi oídos mientras yo recorría una de las calles más importantes de la ciudad. A pesar de la gente que había en ella, estaba sola. Veía pasar a muchísima gente pero no importaba porque sabía que yo era invisible. Soy invisible. Además, la sensación de encontrarme tan sola me daba miedo, y lo sigue haciendo. Porque en aquel momento sabía que no tenía a nadie, a nadie a quien acudir para llorar, para contarle lo mal que me siento. No me había dado cuenta de lo sola que estaba hasta esta tarde. Sólo me acompañaba la música ya que el viento tampoco iba a mi favor y estoy dudando si alguna vez lo ha hecho. 
Mi compañía favorita se ha ido, la he espantado con mis lowlinadas y lo único que se me ocurre es llorar. No puedo correr ni a favor ni en contra pues mis pies no se mueven, están paralizados como mi cabeza. Saben que me tengo que enfrentar a unas de las peores situaciones y no quieren moverse, tienen miedo. Pero tener miedo a todo es de ser una cobarde, tenerle miedo a una situación es de cobarde. Pero no puedo hacer nada salvo esperar y no quiero hacerlo.
Y después de darme cuenta yo solita que sólo necesito una cosa, me limpio las lágrimas y asumo lo que tenga que venir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario