viernes, 10 de junio de 2011

Fue increíble, increíble cada momento de tristeza en la mañana. ¿Saben por qué? Muy sencillo. Él no está toda la mañana pero cada ratito que puedo pasar con él, aunque solo sean 5 minutos, hacen que no pueda evitar sonreír. Fue increíble como un día que estaba mal por algo que me había pasado llegó él, me miró y toda mi tristeza se fue son su mirada. Fue como si al mirarme se llevara toda la tristeza que llevaba dentro. Al verme tan feliz, me preguntó que a qué se debía y no me salió otra cosa que "porque te he visto". Sin saberlo, él cambió el rumbo de mi día.
Si mi felicidad se debe a él, no quiero que se separe de mí. Porque antes me demostró que los días de tormenta no son tan malos si los pasa con la persona que más quieres.

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