viernes, 28 de febrero de 2014

Adiós.

Me despido del único lector que me leía: yo. Si por casualidad alguien más me leía espero que todo vaya bien pero yo ya me he quedado sin voz para poder seguir escribiendo. 
Sí, se acabó. Tengo que asumirlo y es pero que con el tiempo consiga salir del agujero en el que me he metido.
Se acabó.

Así todos los días

"No podía esconder cómo se sentía. Es cierto que durante ese día había tenido momentos de gran felicidad pero llega la noche. Llegan las estrellas, llega la luna y llega esa melancolía. Ella se siente sola, por las noches no hay nada que la acompañe. No lo entiende, no quiere sentirse así, quiere ser fuerte. No quiere derrumbarse ante cualquier situación, le gustaría estar durante todo un día sin preocuparse sobre ciertos temas.
Ella necesita escuchar cada día esa palabra, esas cosas bonitas que se dicen para alegrarle el momento a alguien, o la noche, o la vida. Pero no llegan, no fluyen. Quizás se han atrancado en el ordenador, quizás no se le muevan las manos para escribirlo. O quizás ella realmente sea el problema".
No estás bien. 

viernes, 21 de febrero de 2014

A lo mejor es solo eso

Y antes de volver a ser la misma niña de siempre, lloré. Aún no estoy convencida de que fuese ese el motivo pero sé que lloré, aunque eso no es raro en mí. Después de haber bebido tres chupitos totalmente gratuitos, me di cuenta de que realmente estaba sola. Quería a la gente que le daba la mano para aparentar cosas que no eran pero me faltaba algo. Justo tuve que darme cuenta con esos tres chupitos y dos parejas morreandose en mi cara, ahí todo se giró. Ahí es cuando me di cuenta de lo enamorada que estaba de él, de que nada va a hacer que olvide esa sonrisa que esa misma mañana me había mostrado. A lo mejor a las 3 de la mañana mi suerte iba a cambiar porque al menos sé, que es tan "gordo" como yo para hacerme reír.
Enamorada.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Menudo desastre

Me gustaría que alguien se metiese en mi cabeza y me ordenara todo lo que pienso ya que incluso en mi propio desorden estoy perdida. Tengo en la cabeza dos sentimientos contradictorios y con una bola de tonterías que cuesta separar. No quiero a alguien que haga mi vida mucho más liosa y mucho menos, un desastre de los gordos. Porque lo veo ahí, sonriendo y soy la niña más feliz del mundo pero por otro lado esas palabras... Me alejo yo sola de lo que realmente me conviene y dudo que me guste. No lo dudo, solo a ratos... En el autobús, mientras me ducho, en clase... NECESITO ACLARAR TANTAS COSAS y tengo que empezar aclarando mi cabeza pero como ya he dicho, necesito alguien coherente que me la aclare. No sé si necesito mis amigas, no sé si necesito tiempo o alcohol o simplemente dormir hasta que mi cabeza quiera estallar. No lo sé, pero la urgencia de esta situación cada día me asusta más.
Anita, eres un desastre.

sábado, 15 de febrero de 2014

No sabría como titularla, quizás "lo desastres de Ana"

¿Sabéis? Siempre he querido que alguien que me aprecie le diga a mi pareja: "estás con una persona increíble, no la dejes escapar". Pero sé que nadie es capaz de decir eso de mí porque no es verdad y si por algún casual alguien lo pensase, tampoco lo diría para que no se riesen de él. Porque me encantaría que mi vida fuera así como algunas partes de las películas, esas partes en las que él va detrás de ella y la detiene para decirle lo mucho que la quiere. También esa parte en la que ambos van a una fiesta y la coge de la mano sin pensarlo dos veces. O también esa que tardan tres minutos en besarse porque los dos tienen millones de ganas y a la vez tienen miedo. Por algo me metí en audiovisuales, para soñar con mi propia película.

I'm back

domingo, 15 de diciembre de 2013

No sé mirar hacia arriba

"Ella necesita olvidar, superar y admitir todo lo que le ha pasado. Le cuesta pero lo intenta. Se esfuerza por mirar atrás con una sonrisa y esperar un futuro incierto con esperanza. Porque dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Quiere sonreir pero le cuesta hacerlo. No sabe porqué está así, no sabe porqué llora por cada cosa que le dicen, no sabe reírse de lo malo porque, al fin y al cabo, sigue siendo una niña pequeña encerrada en una adulta de 19 años.
Porque en estos momentos no sabe si saltar por el balcón o esconderse debajo de las sábanas a esperar a que alguien la saque de este agujero.
De lo único que está segura, es que sola no puede y menos con este pensamiento."
Escritos de una fotógrafa empañada en lágrimas

domingo, 1 de diciembre de 2013

Todo lo que deseas puede volverse en tu contra

"¿De verdad le merecía la pena estar así? Es decir, ¿sufrir por alguien que no se sabe si volverá? A pesar de todo lo que ella sentía por él, no encontró el motivo de su sufrimiento. La había dejado sin palabras, sin hechos, sólo con una mirada. Eso fue suficiente porque cuando una persona ya no te quiere, se le refleja en los ojos. Uno no vuelve a mirar de esa manera. Ella se dio cuenta hace mucho tiempo y desde entonces no ha podido disfrutar de una alegría que durara más de cinco minutos. Quería ser feliz, lo deseaba más que cualquier cosa.
No sabe como pasó, pero se dio cuenta de la pérdida de tiempo que ésto le generaba. Pensaba que estar triste no iba a salir tan caro pero se equivocó. Estaba triste por alguien, por una persona que se fue sin explicaciones. A lo mejor había otra o simplemente se cansó de ella y de todo lo que traía consigo. A pesar de todo, se ha dado cuenta de que la felicidad depende de ella y de nadie más, que sea feliz no significa que no le preocupen las cosas. Pero a partir de ahora siente y tiene la necesidad de ver las cosas de otra manera. 
La felicidad que él le generaba se ha ido pero sigue habiendo maneras de ser feliz. Sigue existiendo algo que le apasiona y que sabe que si ella no lo abandona, ésto no la abandonará a ella: la fotografía. Ama hacer fotos y cuando tiene una cámara en la mano no le importa el resto del mundo. Lo que tiene que conseguir ahora es que la sensación que tiene cuando lleva una cámara le dure más tiempo, que no necesite del aparato para llenarse de vida.
Tiene 19 años y una vida por delante. No sabe si será maravillosa o no pero lo que sí sabe es que no merece la pena jugar por una recompensa que se irá de nuevo."
Una fotógrafa con una visión totalmente distinta a la de ayer

sábado, 30 de noviembre de 2013

No esperes a que lleguen esas palabras

"Todos los días se tropezaba con una nueva piedra, o incluso, se encontraba piedras en las que ya había caído. No sabía como salir de aquel tunel porque cuando veía un resquicio de luz, volvía a caer, daba marcha atrás y se quedaba en medio de la oscuridad. Sigue sin saber como salir, se encuentra encerrada en una vida que no cree que merezca porque no entiende que ha podido hacer para tener esta mala racha. Porque así lo llama todo el mundo: "una mala racha".
Porque se levanta por las mañanas oliendo el perfume de él que a ella tanto le gusta. Por más que intenta camuflar ese olor, no puede. Sale de su casa y todo le recuerda a ese tiempo en el que creía que la amaba. Se encuentra recuerdos de un pasado que a ella le hacía feliz. 
Ella no intenta olvidarlo porque sabe que es para nada, pero el tiempo tampoco le ayuda para superar todo lo que ha estado pasando. No encuentra ningún apoyo con el que puede contar para estabilizar su vida. Le encantaría salir de esta. Le encantaría mirarle a la cara y no sentir nada, ni amor ni odio sino una simple indifenrencia. A pesar del tiempo que ha pasado, sigue queriéndole. No encuentra el motivo para hacerlo pero sabe que ha vivido con él momentos que nadie le ha querido dar. Porque de verdad o de mentira, él ha sido el primero en demostrar que es posible que alguien esté enamorado de ella. Le ha enseñado que es posible conseguir las cosas si uno cree en sí mismo. Le ha mostrado un camino que ella había evitado, dónde ella consiguió quererse por un tiempo, no se sentía fea, ni gorda, ni inutil. Cuando se dio cuenta que ya no sentía nada por ella, se fue de ese camino pues sabía que sóla no podía continuar. No ha podido continuar en ningún otro camino, está estancada esperando que alguien la coja de la mano y le diga que todo saldrá bien, y que realmente salga bien.
Sabe que esa persona es él, que nadie más va a poder sacarla del tunel. Así que, como otro día más, esta esperando a que vuelva él y su amor por ella."
Una fotógrafa que hoy se siente más perdida que nunca

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Hay paredes que se traspasan

"Ella sabía que iba a ser complicado. Desde la primera vez que le dijo "te quiero" ella supo que no iba a ser fácil ser feliz. La segunda vez que consiguió sacarle esas palabras, habían pasado cuatro meses. Ahora que recuerda ese tiempo, tiene la impresión de que estaba hablando con otra persona totalmente distinta. Sabía que no la quería, en ese tiempo no había amor por parte de él pero ella sabía vivir sin ello. Era su mejor amigo, no sabe como lo consiguió pero llegó a contarle intimidades habíendo pasado un momento tan icómodo como declararse a otra persona. Ahora que las cosas han cambiado, ve a una persona totalmente distinta a la que era. No quiere verlo, pero sabe que en el fondo ambos son iguales.
Son iguales de cobardes. Ni él ha tenido el valor de despedirse ni ella ha sido capaz de exigir una despedida. Ella no ha sido lo suficientemente valiente como para quitar sus recuerdos en señal de superación, los ha dejado tal cual por miedo a que desaparezca para siempre. No se da cuenta que es una tontería esperar algo que se ha ido. Se ha ido, se fue, y no volverá. Es lo suficientemente inocente para pensar que algún día le llegará un mensaje, aparecerá una llamada perdida o tocarán el timbre y saldrán de aquellos labios tan apetecibles las palabras que ella un día tuvo la desgracia de pronunciar: "te quiero".
Porque en el espejo ella ve a una simple mujer y justo detrás, el hombre que en un ayer la quiso, o al menos eso decía."
Una fotógrafa con síndrome de distancia

martes, 19 de noviembre de 2013

Son las 4 y media de la mañana

"Conocía las consecuencias de sus actos pero también sabía que iba a cometerlos. Ya se lo advirtió una vez y ambos decidieron que fuera así. Sabe que en horas se le habrá olvidado o no querrá acordarse de lo que han hecho. Él seguirá igual de indiferente, de frío, de distante y ella lo mirará con la misma tristeza con la que lo miró la primera vez que descubrió que ya no la quería. Volvía a hacerse daño después de tanto tiempo mentalizandose de que se acabó. Es más, ella sabe que lo que han hecho le hará más daño que la despedida que no recibió. Porque él se fue así, sin más. Sin pedir permiso para salir del corazón de ella, de su vida. Porque se fué sin dejar nota, sólo el rastro de unas lágrimas que ella no podía parar.
¿Quién besó primero? Fueron esos chupitos de tequila. Esa dósis de alcohol que ambos se metieron en el cuerpo y que llegaron al beso más cálido que nunca habían probado. Una lengua que no dejaba de meterse en medio, una respiración que apenas podía camuflarse, unas caricias que dejaron marcada la piel de los dos. Y en pocas horas ambos tenían que volver a una realidad con su toque a resaca. 
Lo peor de esas horas de un supuesto amor es que tenían escrita la palabra "adiós". Llegó esa despedida que ella no quería encontrar pero que, en una noche de fiesta, fueron pronunciados por los labios que ella tanto deseaba, pronunciado sin decir palabra, sólo con besos."
Una fotógrafa plasmando lo que su cabeza por las noches le grita

jueves, 7 de noviembre de 2013

El futuro es incierto

"Ella se subió en el autobús esperando que el que un día le quiso estuviera esperándole en la última parada, pero no apareció. No entendió como pudo pensar que estaría allí después de todo lo que había vivido. Aunque ella no sabía que lo peor estaría por llegar. No sabía que iba a descubrir una canción justo para ella relatando todo lo que le ocurría, no sabía que tenía que vivir más tiempo de lo esperado con el pájaro ni que el olor a él le iba a perseguir hasta que de verdad hubiera superado aquella despedida.
¿Se despidieron? No estaba segura de que en algún momento sus palabras fueran de una despedida para siempre, siempre lo había escuchado con un tono de "espero volver a verte pronto". Una cosa tenía clara, que esa despedida que no había llegado le estaba haciendo mucho daño. Pero ella no era capaz de despedirse, no podía decirle "adiós" porque realmente no quería dejarle, le quería. Le quiere."

domingo, 3 de noviembre de 2013

Siempre se vuelve.

Por un rato había salido de mi realidad, había ido más allá de la tristeza y la felicidad. Pero todo lo que se va, vuelve. Y volví. No quería volver, no quería vivir en esta realidad que me asusta. Aún así agradezco haber podido evadirme durante tanto tiempo. Sé que cambiará mi vida a partir de ahora.

Aprendió algo así

"Ella le perdió. Lo tenía ya claro, él se lo había dicho con el silencio. No quería pensar en ello porque sabía que se iba a poner a llorar en segundos así que lo ignoró, hizo como si no lo conociera. No iba a volver a llorar ni por algo ajeno, no iba a permitir que esa tontería le afectara de aquella manera. Quería ser fuerte y lo iba a conseguir. Algún día saldría de aquella pelea con una sonrisa verdadera, en algún momento dejaría de morir por dentro.
No quiere despedirse pero no le queda más. Ella le quiere."
Una simple aprendiz de fotografía.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Unas casualidades idiotas

"Ella se sentía confundida. Sabía que esa noche había hecho que algo cambiara, algo en su sonrisa, en su mirada, en sus pasos. Pero no le molestó lo más mínimo. Se sentía diferente de una forma muy normal, pensó en todo lo que había pasado la noche anterior. Demasiadas sonrisas, demasiados abrazos, demasiadas cosquillas. No creció nada dentro de ella, como se suele decir cuando conoce a una persona especial que hacer que la vida cambie. Fue una noche donde salió y conoció a un chico. No hay más. Pero aquellas conversaciones donde estaban de acuerdo en muchas cosas, donde descubríeron que tenían muchas cosas en común, donde él le contó una vida que ella no conocía, ella se dio cuenta que por fin alguien la comprendía.
Fue la noche en la que ella, alegre, encontró al amor de su vida: en un viaje de autobús."
 Una fotógrafa que aún no se conoce del todo.

domingo, 27 de octubre de 2013

Don't speak

"Ella no paraba de intentar enamorarle. Lo intentaba todos los días y todas las noches pero él seguía igual de frío y su mirada decía exactamente lo mismo que antes: no la quería. Cada vez que fracasaba se decía que no lo volvería a intentar más pero caía siempre. No encontraba la manera de dejar todo este asunto pasar, era tan cabezota que quería volver a enamorarlo. Él era tan cabezota que no se dejaba enamorar. La lucha cada vez iba a peor porque habían disminuido las sonrisas que ella le regalaba al mundo y habían aumentado las lágrimas. Había pensado hasta meterlas en un frasco para coleccionar esos diamantes que derramaba por alguien que ya no le quería.
Él la miraba extrañado, dudoso, pensativo también y ante eso ella no sabía que hacer ni como reaccionar. Quería abalanzarse sobre él para comérselo a besos o para pegarle tal paliza que no se acordaría de su nombre. La primera para ver si así conseguía volver a atraerle y la segunda para al menos tener de escusa que no la va a querer porque no se acuerda de ella. Aún así, tanteando ambas posibilidades ella se ve incapaz de hacer algo más que esperar y hablarle como una tonta para no recibir respuesta.
Por lo tanto, otra noche más le espera encerrada en su cuarto, entre las sábanas, llorando por algo que se ha ido y escuchando cosas en su cabeza que la hacen volverse cada día más loca. Porque acabará así, loca por amor."
La fotógrafa vuelve a escribir al paso, lo que se le ocurre.